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¿Cómo lograr una gestión óptima del stock?

El stock es el conjunto de materiales y artículos almacenados, tanto para el proceso de producción, como para vender. La gestión de stock consiste en planificar, organizar, dirigir, controlar y retroalimentar el conjunto de estas mercancías.

almacén para la gestión de stock

En general, la función del stock es regular toda la cadena logística, con el fin de conseguir un flujo continuo de materiales y dar respuesta oportuna a las necesidades de los clientes.

¿Cómo tener una buena gestión de stock?

La idea es minimizar los costos al analizar los espacios, mejorar la forma en la que se manejan y distribuyen los productos. Esto se puede lograr la tomar en cuenta un plan de gestión y de organización:

En gestión del stock, la planificación consiste en:

  • Establecer los métodos de previsión.
  • Determinar los momentos y las cantidades de reposición.

La organización, por otro lado, consiste en:

  • Fijar los criterios y políticas para su regulación.
  • Definir las técnicas a utilizar.
  • Determinar las cantidades más convenientes de cada uno de los artículos.

El control consiste en registrar los datos reales y la retroalimentación consiste en comparar esta información con la de planeamiento, con la finalidad de constatar los desvíos, determinar las causas y corregir lo planeado, de modo que el planeamiento y el control coincidan.

Objetivo de la gestión de stock

El fin es planear, controlar y replantear el stock, es decir, las cantidades de materiales que entran y salen, las temporalidades en que ocurren y el tiempo que transcurre entre ellas, así como los puntos de pedido de los materiales.

¿Cuáles son los tipos de stock?

Desde el punto de vista funcional:

  • Stock de ciclo. Sirve para atender la demanda normal de los clientes.
  • Stock de seguridad. Está previsto para cubrir demandas inesperadas o retrasos en las entregas de los proveedores.
  • Stock de presentación. Atiende las ventas más inmediatas, es decir, las que están a la vista del consumidor.
  • Stock estacional. Cubre las ventas esperadas que se producen en una determinada estación o temporada. También se puede producir por huelgas, guerras o, simplemente, por razones comerciales (ventas especiales de Navidad o Halloween, por ejemplo).
  • Stock en tránsito. Es el que está acumulado en los almacenes de tránsito situados entre los almacenes del comprador y del vendedor. También se le llama así al stock que está circulando por las distintas etapas del proceso de producción y de comercialización.
  • Stock de recuperación. Es la mercancía usada que puede ser reutilizada.
  • Stock muerto. Son los artículos obsoletos o viejos que ya no sirven para ser reutilizados y deben ser desechados.
  • Stock especulativo. Es el stock que se acumula cuando no hay demanda, previendo que la haya próximamente, para que resulte menos costosa. Es importante recordar que el precio de un producto aumenta en proporción directa a la demanda que hay de él.

Desde el punto de vista operativo:

  • Stock cero o just in time (justo a tiempo). que consiste en trabajar bajo demanda, es decir, sólo se produce cuando es necesario para atender una demanda concreta.
  • Stock físico. Es la cantidad de mercancía disponible en un momento determinado. Nunca puede ser negativo.
  • Stock neto. Es el stock físico menos la demanda no satisfecha. Esta cantidad sí puede ser negativa.
  • Stock disponible. Es el stock físico, más los pedidos en curso, menos la demanda insatisfecha.

Pero, ¿Cuál es el stock óptimo?

Es el tipo de stock que guarda un equilibrio entre los productos almacenados, el tiempo que han de permanecer en el almacén y el espacio empleado, es decir, sucede cuando se cuenta con la cantidad precisa de inventario que se necesita para cumplir con la demanda.

Importancia del nivel de stock

Es importante garantizar la presencia de un stock suficiente para satisfacer la demanda externa e interna, es decir, mantener un nivel de stock adecuado.

Cuando no se puede hacer frente a la demanda debido a la falta de existencias en el almacén, se dice que se ha producido una rotura de stock. Esto puede traer consigo serias consecuencias:

  • Pérdida de ventas.
  • Pérdida de imagen.
  • Pérdida de la confianza de los clientes.

Los costos por rotura de stock son difíciles de cuantificar, ya que es complicado saber cuánto se deja de ingresar al no tener los artículos disponibles, así como los clientes que se pierden. Por esto, hay que procurar mantener un nivel de stock óptimo.

Factores que intervienen en la gestión de stocks

La demanda

Esta depende de múltiples factores como los siguientes:

  1. El precio: hay menor demanda cuanto más caro sea el producto.
  2. La competencia: conocer la gestión de stock de la competencia nos dará una ventaja para generar estrategias.
  3. El marketing: habrá más demanda cuanto más se promocione el producto.
  4. La situación económica de los consumidores.

Se deben hacer previsiones de las ventas que se realizarán y, en función de cómo sean esas ventas, se tendrá una gestión de stock u otra. No es lo mismo gestionar el stock para cubrir una demanda que se mantiene constante a lo largo del año que para cubrir una demanda estacional, donde todas las ventas se concentran en ciertas épocas del año.

Nivel de servicio

El nivel de servicio se refiere a la satisfacción que proporciona la empresa a sus clientes. Tener un buen nivel de servicio significa que los clientes encuentran el artículo que buscan en el momento en que lo buscan.

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¿Cuáles son los sistemas de gestión de stock?

El modelo Wilson

En este modelo, se hace el pedido de muchas mercancías a la vez, con la certeza de que se van a vender muy rápido y saldrán rápido del almacén. La clave y el punto de equilibrio en este caso está en realizar pocos pedidos para no tener que pagar el transporte cada vez, pero manteniendo los almacenes en un nivel óptimo.

El modelo ABC

Aquí se clasifican las mercancías en tres tipos, para después tenerlas bien ubicadas y organizadas en el almacén:

  1. Mercancías tipo A: son las más importantes y con un valor más elevado para la empresa. Se deben controlar de manera minuciosa porque son las más valiosas, aunque no las más numerosas.
  2. Mercancías tipo B: son mercancías con valor medio; no es necesario controlarlas de manera tan estricta, pero sí hay que saber cuántas están disponibles en el almacén.
  3. Mercancías tipo C: son las menos valiosas para la empresa y no es tan importante tenerlas controladas en el almacén. No hay problema si se desconocen las existencias de este tipo.

En Logycom le brindamos el servicio de almacenaje y distribución de mercancías de acuerdo con sus necesidades, garantizando que evitaremos a toda costa las roturas de stock. Conózcanos y déjenos gestionar sus existencias.

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